I should have known better
Anoche se lo dijo, tan altanera e imponente como de costumbre, y mucho más cegadora de lo que cabía esperar:
- ¡No hay esperanza!
Ahí acabó la conversación. Ni siquiera ella albergaba el destello de ilusión que sus ojos ansiaban escuchar.
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Posted by Un servidor.
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